Cardiológico Infantil Latinoamericano ha devuelto esperanza a 9.980 niños en 9 años

Cortesía AVN

Desde su apertura, el 20 de agosto de 2006, y hasta la fecha, el Cardiológico Infantil Latinoamericano Doctor Gilberto Rodríguez Ochoa ha devuelto la esperanza y la sonrisa a 9.980 niñas y niños con algún tipo de cardiopatía congénita de Venezuela y otros países.

“Esta cifra habría demorado más de 70 años al paso que llevábamos en gobiernos anteriores. Mientras que en nueve años de Revolución, desde que se abrieron las puertas del Cardiológico Infantil, hemos marcado una diferencia radical”, expresó este jueves la directora de este centro asistencial, Isabel Iturria.

A través de Venezolana de Televisión, Iturria reveló que este año, por primera vez desde su apertura, en el Cardiológico no hay lista de espera “en electrofisiología, ni de marcapasos, ni de cateterismo terapéutico”.

“Es decir, lo que en el corazón se puede resolver a través de la no apertura del tórax, este año la limpiamos y tan solo quedan pacientes que fueron ingresados en lista este 2015, la mayoría de ellos con no más de seis meses de espera”, añadió.

En lo que va de 2015, dijo, 550 intervenciones -entre cirugías, hemodinámica y electrofisiología- se han llevado a cabo en este hospital, lo que se traduce que en sólo ocho meses “ hemos hecho lo que se hacía en un año completo, sumando todos los hospitales del país”.

Muchos de los pacientes intervenidos son atendidos incluso antes de arribar al Cardiológico. Desde que están en su lugar de origen, las gobernaciones y la Fundación Niño Simón ayudan al traslado de los niños hasta al centro hospitalario y, además, cuentan con recursos para que los pacientes retornen, luego de intervenidos, hasta sus hogares.

“Esta es la diferencia de la salud hecha en socialismo a la salud vista como mercancía”, afirmó Iturria.

Este cardiológico fue concebido por el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, para dar respuesta a las demandas de pacientes de entre cero y 18 años de edad con malformaciones cardíacas. Hoy, además de atender a pacientes de todo el país, abre sus puertas a niños de naciones hermanas de América del Sur y África. AVN