Conozca las pandemias que han afectado a la humanidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este miércoles la pandemia global de coronavirus, infección que hasta ahora acumula 121 mil contagiados en todo el mundo, 4.373 fallecidos y 118 países afectados.

El director general de la institución, Tedros Adhanom Gebreyesus, al comparecer en su conferencia de prensa diaria de este miércoles, manifestó que “hemos estado siguiendo la epidemia y estamos profundamente preocupados por los niveles alarmantes de contagio y de su severidad, pero también de los alarmantes niveles de inacción. Es por ello que hemos evaluado que el Covid-19 puede caracterizarse como una pandemia”.

El funcionario aseguró que la organización pronostica un incremento en el número de muertes y casos para los próximos días. 

Más de 118.000 enfermos, casi 4.300 muertos y 114 países afectados, son los números que caracterizan, hasta este miércoles, las estadísticas del nuevo coronavirus, cuya manifestación se ha intensificado notablemente en las últimas dos semanas a nivel global. 

¿Qué es una pandemia?

Según el diccionario de la Real Academia Española pandemia se define como: Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región. También se podría definir como la afectación de una enfermedad infecciosa de los humanos a lo largo de un área geográficamente extensa.

Covid-19

El 31 de diciembre de 2019, las autoridades sanitarias de la ciudad de Wuhan informaron sobre la aparición de veintisiete personas diagnosticadas de Síndrome Respiratorio Agudo Grave de origen desconocido; la mayor parte de los casos estaban relacionados con un determinado mercado de mariscos y otros animales ubicados en la ciudad. El 7 de enero de 2020 se descubrió que la causa de la enfermedad era un nuevo virus de la familia de los coronavirus que fue nombrado provisionalmente como 2019-nCoV (coronavirus de Wuhan). El 13 de enero se detectó un caso en Tailandia confirmado por pruebas de laboratorio. El 14 de enero se detectó un caso en Japón de una persona que había viajado recientemente a Wuhan. El 21 de enero se informó de la existencia de casos en Estados Unidos también en personas que habían viajado a Wuhan.

Con fecha 29 de enero de 2020 se habían descrito casos en: Bangkok (Tailandia), Tokio (Japón), Seúl (Corea del Sur), Pekín (China), Shanghái (China), Guangdong (China), Hong Kong (China). ​ Macao (China), Estados Unidos,  Reino Unido, Vietnam, Singapur, Francia y Alemania. Hasta ese día había provocado 169 muertes, principalmente en Wuhan y alrededores.

El 30 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró la situación cómo emergencia de salud internacional. Hasta ese día se habían producido 7711 casos confirmados en la República Popular China, con 170 víctimas mortales. En el resto del mundo se habían confirmado 83 casos en 18 países, casi todos los pacientes procedían de China. Solamente 7 no tenían antecedentes de haber viajado recientemente a este país.​

Con fecha 13 de febrero de 2020 se habían notificado 46 997 casos a nivel mundial, de los que 46 550 correspondían a la China continental y 447 en otros países. El número de fallecidos ascendía a 1339.

Coronavirus del 2012

El Síndrome Respiratorio de Oriente Próximo (MERS por sus siglas en inglés) es una enfermedad respiratoria vírica provocada por un nuevo coronavirus (MERS-CoV) que fue detectado por primera vez en Arabia Saudí en 2012, según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los coronavirus son una extensa familia de virus causantes de enfermedades que van desde el resfriado común al síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

Los síntomas típicos del MERS son fiebre, tos y dificultades respiratorias. Es habitual que haya neumonía, pero no siempre. También se han registrado síntomas gastrointestinales, en particular diarrea. Algunos casos de infección por MERS-CoV no presentan síntomas, aunque den positivo para el virus en las pruebas de laboratorio. La mayoría de estos casos asintomáticos se han detectado tras exhaustivos rastreos de los contactos de casos confirmados.

Aproximadamente el 35% de los casos de MERS-CoV notificados han desembocado en la muerte del paciente.

Si bien la mayoría de los casos humanos de MERS se han atribuido a la transmisión de persona a persona en entornos sanitarios, los datos científicos actuales indican que los dromedarios son un importante reservorio de MERS-CoV y una fuente animal de infección humana. Sin embargo, se desconocen la función específica de los dromedarios en la transmisión del virus y cuáles son exactamente las vías de transmisión.

No parece que el virus se transmita fácilmente de una persona a otra a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo, al atender a un paciente sin la debida protección. Ha habido brotes asociados a la atención sanitaria en varios países. Los más importantes se han producido en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea.

Desde 2012 se han registrado hasta la fecha casi 3.000 casos (los últimos 167 en Corea) y cerca de 460 fallecimientos (el último, un caso importado en Alemania).

A H1N1

El influenzavirus A subtipo H1N1, más conocido como A H1N1 humana, es un subtipo de influenzavirus tipo A del virus de la gripe, perteneciente a la familia de los Orthomyxoviridae.

El H1N1 ha mutado en diversos subtipos que incluyen la gripe española (extinta en la vida silvestre), la gripe porcina, la gripe aviar y la gripe bovina. La cepa mantiene su circulación después de haber sido reintroducida por la población humana en los años 1970.

Los virus de influenza porcina son comúnmente del subtipo H1N1 aunque también circulan otros (H1N2, H3N1, H3N2). Los cerdos también pueden infectarse con virus de influenza aviar, con virus de influenza humana estacional, así como con virus de influenza porcina. Se cree que el virus porcino H3N2 fue la enfermedad más simple y que fue introducido originalmente a los cerdos por los humanos. Algunas veces los cerdos pueden ser infectados con más de un tipo de virus al mismo tiempo, y esto puede ocasionar que los genes de estos virus se mezclen. Esto puede dar como resultado un virus de influenza que contiene genes de varias fuentes. Aunque los virus de influenza porcina normalmente son específicos de esa especie y solamente infectan cerdos, en algunas ocasiones logran pasar la barrera ínter-especie y causar enfermedad en humanos.

Cuando se comparó el virus de 1918 con el actual, el virólogo estadounidense Jeffery Taubenberger descubrió que únicamente hubo alteraciones en entre 25 a 30 aminoácidos de los 4.400 que componen el virus. Estos ligeros cambios pueden convertir al virus en una enfermedad que se puede transmitir de persona a persona.

Actualmente, existen algunas mutaciones del virus H1N1 en la vida común y silvestre, causando al menos la mitad de infecciones de gripe ocurridas durante el año 2006.

Desde mediados de marzo de 2009, al menos 900 casos mortales han ocurrido en Europa y América por la pandemia de una nueva cepa de H1N1, otras 100 muertes en México aún no están oficialmente confirmadas como casos de influenza H1N1, en el año 2013 y 2014 el gobierno de México dio la noticia de los nuevos casos de este virus. Y en el año 2016, se detectaron casos de influenza H1N1 en México. La situación al 14 de junio del 2009 registrada por la OMS es de 29.669 casos confirmados de gripe provocada por la nueva cepa del virus H1N1 y cientos de casos mortales en total a nivel mundial. Haciendo un seguimiento diario de los últimos datos publicados por la OMS, el número de pacientes declarados se dobla cada día en distintos países.

Otras pandemias

Si bien el coronavirus es una de las emergencias de salud pública internacional más graves de los últimos años, es poco probable que se acerque a la devastación causada por algunas epidemias del pasado que cambiaron la historia de la humanidad.

Gripe de Hong Kong (1968). Esta enfermedad fue causada por el virus de influenza H3N2, que se propagó a varios continentes y todavía está en circulación. Se calcula que ha matado al menos a un millón de personas y así como los demás virus que causan infecciones respiratorias, afectó sobre todo a personas vulnerables (adultos mayores o niños muy pequeños). Esta lista esta basada en una investigación del portal de estadísticas 24/7 Wall St, que hizo el ranking basado la mortalidad de los brotes y su influencia histórica. En la fotografía, miembros de la Guardia Roja china protegidos con máscaras.

Tercera pandemia de cólera (1852-1860). Se originó en India y se extendió por Asia, Europa, América y África. Se calcula que mató a cerca de un millón de personas. En el momento que la enfermedad afectaba a miles de personas en Reino Unido, John Snow, uno de los padres de la epidemiología moderna, llevó a cabo la investigación que finalmente llevaría a la conclusión de que el cólera se transmite por el agua. Esta es una enfermedad diarreica causada por una bacteria y causa deshidratación severa. La fotografía muestra a unos enfermos de cólera atendidos en Calcuta, India, a finales del siglo XIX.

Gripe rusa (1889-1890). También se conoce como A H2N2. Afectó a Europa, Canadá y Groenlandia y mató a cerca de un millón de personas. Fue la primera gran epidemia que golpeó Europa después de que se establecieron los ferrocarriles. En 1889 ya había más de 125,000 millas de líneas ferroviarias, lo que permitió la propagación de la enfermedad.

Brote de tuberculosis (2012). Esta enfermedad es provocada por una bacteria que infecta los pulmones y otros órganos. Aunque fue controlada desde hace varias décadas, un brote reciente se propagó a casi todo el mundo y mató más de 1.3 millones de personas, especialmente en países con sistemas de salud poco desarrollados. En EEUU apenas se registran 11,000 casos por año. En la fotógrafa, un hospital que atendía enfermos de tuberculosis en Srinagar, India, en 2012.

Sexta pandemia de cólera (1899-1923). Comenzó a fines del siglo XIX en la provincia india de Bengala y mató a más de 800,000 en ese país antes de mudarse al Medio Oriente, el norte de África, Rusia y partes de Europa. En total dejó un millón y medio de fallecidos. La fotografía muestra la portada de un diario francés de la época.

Gripe asiática (1957-1958). Este brote dejó cerca de dos millones de fallecidos en China, Singapur, Hong Kong y Estados Unidos. Fue generado por una cepa de versiones mixtas del virus H2N2 (en la foto), y gracias al rápido desarrollo de una vacuna y a la disponibilidad de antibióticos la propagación de la enfermedad fue limitada.

Epidemia de viruela (735-737). Mató entre el 33% y el 60% de la población de Japón, el brote más grave que haya afectado a este país en su historia. La mayoría de los afectados fueron los niños y muchos libros médicos japoneses de la época incluían las instrucciones para proteger a los pequeños de la enfermedad.

Cocoliztli (1576). ‘Plaga’, en lengua indígena, un brote catastrófico para los nativos en lo que hoy es México. La enfermedad, que causaba fiebres hemorrágicas y se transmitía por las ratas, se vio agravada por la sequía extrema y las duras condiciones de trabajo impuestas por los conquistadores españoles recién llegados. La imagen representa la llegada del conquistador español Hernán Cortés a lo que después se llamaría México.

La peste persa (1772-1773). La peste es una enfermedad infecciosa transmitida de animales a humanos a través de las pulgas y existen tres diferentes tipos: bubónica, neumónica y septicémica. Este brote afectó el Golfo Pérsico y se extendió a India y Bahréin, dejando al menos dos millones de muertos. Fue la primera vez que en la zona se implementaron prácticas de cuarentena, pero en algunos lugares fue demasiado tarde. En Basora, Irak, la plaga cobró la vida de 250,000 personas en 1773.

Brote de tifus (1918-1922). Esta enfermedad cambió el curso de la Primera Guerra Mundial. Es causada por bacterias propagadas por pulgas y piojos y se extendió en las tropas Rusia al este de Europa. Junto a una serie de desastres militares, terminó diezmando a las fuerzas militares de ese país. Causó al menos 3 millones de muertos.

La plaga Antonine (Año 265). Fue una enfermedad que diezmó al ejército romano y obligó al emperador Marco Aurelio (en la foto) a usar tropas bajo los mandos germánicos para mantener el imperio. Fue el primer paso para apartar el poder romano en algunas zonas remotas del imperio.

Viruela en México (1519-1520). La destrucción causada por la conquista española en América se aceleró con el impacto de la viruela en la población indígena. Fue el comienzo de uno de los mayores eventos de despoblación en la historia de la humanidad. Mató entre 5 y 8 millones de personas. La imagen representa el encuentro entre Hernán Cortés y miembros del imperio azteca en 1519.

La peste moderna (1894-1903). Esta peste de tipo bubónica afecto India, China y se propagó a otras zonas. Causó 10 millones de muertos, pero impulsó las investigaciones médicas. Varios equipos por separado descubrieron el papel de las pulgas en la transmisión y desarrollaron las primeras formas de inmunización.

Primera Cocoliztli (1545 a 1548). Esta epidemia mató a unos 15 millones de personas, cerca del 80% de la población nativa de México. «En términos absolutos y relativos, la epidemia de 1545 fue una de las peores catástrofes demográficas en la historia humana”, dijo Rodolfo Acuña-Soto, profesor de epidemiología en la Universidad Nacional Autónoma de México.

La tercera pandemia de peste bubónica (1855-1950). Dejó de 12 a 15 millones de personas muertas en todo el mundo. Se originó en la provincia china de Yunnan y se propagó a Hong Kong y Guangzhou, importantes centros de transporte que expandieron la enfermedad a todo el mundo a fines del siglo XIX. En ese momento la ciencia hacia un progreso significativo en la identificación de las pulgas como la causa. En la fotografía un área en cuarentena por la peste bubónica en Sidney, Australia, cerca de 1900. 

Brote de viruela entre los nativos americanos (siglo XVII). Dejó un estimado de 20 millones de muertos en América del Norte. Las enfermedades que llegaron en la colonia afectaron a una población que no estaba preparada físicamente para enfrentarlas. Esto contribuyó a la despoblación histórica de los nativos del nuevo mundo.

Gripe española de 1918 (1918-1919). Esta influenza del tipo H1N1 afectó Europa y EEUU, dejando alrededor de 50 millones de muertos. Fue uno de los eventos más catastróficos de la historia de la humanidad, pero contribuyó en los avances de la planificación de políticas públicas para evitar la propagación. El resultado de la muerte de tantos hombres por la gripe y la Primera Guerra Mundial impulsaron la incorporación de las mujeres en roles de liderazgo en todo el mundo. En la fotografía, un grupo de enfermeras atienden a los enfermos de gripe española en Lawrence, Massachusetts, 1918.

Epidemia de VIH/sida (1960-presente). Este virus ataca el sistema inmune y lo debilita para que el cuerpo ya no pueda combatir infecciones. Ha matado a más de 39 millones de personas desde la década de 1960 y debido a que afectó primero a la comunidad gay, incentivó el estigma y la discriminación. El desarrollo de medicamentos antirretrovirales permite que las personas afectadas por la enfermedad sobrevivan. Las infecciones anuales por VIH disminuyeron en un 8% en EEUU y en un 18% a nivel mundial de 2010 a 2015. En África (en la fotografía) se registran el 70% de los casos de esta enfermedad.

La peste negra (1346-1350). Mató entre 50 y 200 millones de personas en Europa, uno de los eventos más convulsivos de la historia. Esta peste bubónica agotó la fuerza laboral y los pocos trabajadores que sobrevivieron vieron un aumento drástico en sus salarios. Esto también causó una mayor fluidez en la economía y algunos historiadores creen que aceleró el fin del sistema feudal. Otra consecuencia desafortunada fue el aumento del antisemitismo, que se intensificó cuando se culpó a los judíos de la pandemia.

La plaga de Justiniano (541-542). Esta peste bubónica dejó al menos 100 millones de muertos en China, el norte de África y los países mediterráneos. Prácticamente destruyó el Imperio bizantino en el siglo VI, redujo el tamaño del ejército y su capacidad para oponerse a los enemigos. La disminución de la población no solo perjudicó a los militares, sino también a las estructuras económicas y administrativas del imperio, que comenzaron a colapsar.