Estadounidenses viajan a México y Canadá por su medicamento

Por: Bernard Wolfson

En su esfuerzo por moderar los precios altísimos que los estadounidenses pagan por muchos medicamentos vitales, la administración Trump presentó el mes pasado un plan que legalizaría la importación de medicamentos recetados seleccionados de países en donde se venden por mucho menos. Pero el plan aborda las importaciones solo a nivel mayorista; no dice nada sobre las transacciones de millones de estadounidenses que ya compran sus medicamentos fuera de los Estados Unidos.

Los ciudadanos de EEUU rutinariamente eluden la ley federal cruzando a Canadá y México, o recurriendo a farmacias en línea en el extranjero para comprar medicamentos recetados a una fracción del precio que pagarían en casa.

En ciertos casos, lo hacen por desesperación. Es la única forma en que pueden pagar los medicamentos que necesitan para mantenerse sanos, o vivos. Y los compran a pesar de las advertencias de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), algo que repite la industria farmacéutica, sobre el riesgo de productos contaminados o falsificados.

“La realidad es que cada año, literalmente millones de personas obtienen sus medicamentos de esta manera, y están ahorrando mucho dinero o están recibiendo un medicamento que no hubieran podido comprar aquí porque los precios son demasiado altos”, dijo Gabriel Levitt, presidente de PharmacyChecker.com, una compañía digital que permite comparar precios de medicamentos recetados entre farmacias internacionales y estadounidenses.

Para las personas con diabetes, la incapacidad de pagar los precios de la insulina en los Estados Unidos puede ser una cuestión de vida o muerte, por lo que van a Canadá o México para satisfacer sus necesidades.

Robin Cressman, quien fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en 2012 y se ha convertido en una defensora de los precios más bajos de los medicamentos, dijo que, incluso con seguro, pagaba $7,000 al año de su bolsillo por los dos medicamentos de insulina que necesita: Lantus y Humalog. En un momento, su deuda de la tarjeta de crédito alcanzó los $30,000, dijo Cressman, de 34 años, quien vive en Thousand Oaks, California.

Durante un viaje a Tijuana, México, el año pasado, visitó algunas farmacias para ver si almacenaban sus medicamentos. Contó que con poca fanfarria pudo comprar ambas drogas en el mostrador por menos del 10% de lo que le costaban al norte de la frontera.

“Ese día, me fui de Tijuana literalmente temblando porque no podía creer lo fácil que había sido obtener mi insulina”, dijo, “pero también lo poco que costó y lo mal que me habían extorsionado en los Estados Unidos”.

Si planeas cruzar la frontera para comprar tus medicamentos, o conseguirlos a través de una farmacia en línea en el extranjero, hay dos cosas que debes saber. Primero: es técnicamente ilegal. Segundo: es poco probable que seas procesado.

A pesar de la prohibición oficial, las pautas de la FDA permiten que los agentes federales se abstengan de hacer cumplir la ley “cuando la cantidad y el propósito son claramente para uso personal, y el producto no presenta un riesgo irrazonable para el usuario”.

El uso personal generalmente significa no más de un suministro de 90 días. Debes pensarlo dos veces antes de traer cantidades mayores porque, si las autoridades sospechan que tienes intenciones comerciales, podría entrar en un terreno legal pantanoso, y perder los medicamentos.

Las personas familiarizadas con la práctica dicen que generalmente puedes pasar por la aduana sin mucha molestia, si no tienes un suministro de más de tres meses, lo declaras a los agentes de aduanas y les muestras una receta médica o una nota personal que acredite que es para tu propio uso, junto con la información de contacto de tu médico.

Incluso en el peor de los casos, un agente antipático podría confiscar las drogas, pero no arrestarte.

Ordenar medicamentos en línea en farmacias extranjeras también tiende a ser en gran medida indiscutible. Legalmente, la FDA puede rechazar la entrada del paquete en una instalación de correo internacional. “Eso sucede de vez en cuando”, pero no con frecuencia, dijo Levitt.

Es más común que los envíos que pasan se detengan durante varios días a la espera de la inspección de la FDA. Por lo tanto, si necesitas tomar tu medicamento todos los días, asegúrate de tener un margen suficiente para posibles retrasos.

Si estás comprando medicamentos en el extranjero, un riesgo posible es que no recibas el producto por el que pagaste, o que éste no sea seguro. “Hay mucha basura en el mundo farmacéutico”, dijo el doctor Ken Croen, médico de atención primaria del Scarsdale Medical Group en el condado de Westchester, Nueva York, que aconseja a muchos de sus pacientes sobre cómo comprar medicamentos de manera segura en Canadá.

Y hay muchos operadores deshonestos, especialmente en el mundo de las farmacias en línea. Tendrás que investigar un poco.

Antes de hacer negocios con una farmacia por internet, confirma que tiene licencia en su país de origen y que el país tiene fuertes regulaciones sobre productos farmacéuticos, aconsejó el doctor Aaron S. Kesselheim, profesor de medicina en el Brigham & Women Hospital en la Escuela de Medicina de Harvard.

Los países con farmacias bien reguladas incluyen Canadá, Nueva Zelanda, Australia, gran parte de Europa occidental y Turquía.

Además, verifica que la farmacia publique una dirección y un número de teléfono en su sitio web. Los expertos aconsejan no usar farmacias en línea que no requieran una receta médica: si son informales con esto, tal vez lo sean en otros aspectos.

Un par de sitios web investigan por ti, utilizando éstos y otros criterios.

La Canadian International Pharmacy Association administra un sitio (cipa.com) que permite comparar los precios de los medicamentos entre docenas de farmacias cuya legitimidad ha certificado. Sus clientes “tienden a ser personas que viven en los Estados Unidos, tienen ingresos fijos o bajos ingresos y no pueden pagar los medicamentos en donde viven”, dijo Tim Smith, gerente general de la asociación.

Para comprar a través de una de las farmacias certificadas de CIPA, debes tener una receta válida y presentar un perfil médico para ayudar a protegerte contra las interacciones adversas de medicamentos. El sitio también mantiene una lista de farmacias en línea “deshonestas”.

PharmacyChecker.com ofrece un servicio similar, que vincula a los clientes con una gama más amplia de farmacias en línea en el extranjero y en los Estados Unidos.

Levitt, señala que, si bien la importación de medicamentos es una “línea vital” para muchas personas, todavía es posible comprar muchos medicamentos de forma asequible en los Estados Unidos. Él y otros sugieren que te tomes el tiempo para comparar precios en el país, porque éstos pueden variar significativamente de una farmacia a otra.

GoodRx, con sede en Santa Mónica, California, realiza un seguimiento de los precios de los medicamentos recetados en más de 70,000 farmacias en el país y ofrece cupones.

Levitt también recomienda preguntar a tu médico si existe una alternativa terapéutica viable o un medicamento genérico de menor costo. Investigaciones recientes de PharmacyChecker muestran que el 88% de los medicamentos genéricos más comúnmente recetados se pueden comprar más barato aquí que en farmacias canadienses.

“Muchas veces no hay razón para volverse internacional”, dice Levitt. “De hecho, la droga será más barata aquí”.